viernes, 10 de enero de 2014

Luna sin cuartos

Hubo una vez una luna incapaz de aparecer en el cielo porque la habían despojado de cuartos. Ni siquiera podía mirarse en espejos de aguas porque su imagen aparecía no formada, borrosa y difuminada. Se sentía desorbitada, desfasada. En todo el universo no se hallaba solución, así que, mientras observaba inquieta y paradójicamente inmóvil su proceso desintegrador, acudíó en busca de la sabiduría para preguntar el secreto de la hibernación, hasta que algo o alguien inventara un remedio que pudiera devolverle sus cuartos...aquellos cuartos que encerraban su razón de ser y le devolvían identidad. Dormir, era lo único que podía hacer, dormir para que la espera por volver a ser luna con sentido y consentida, no fuera desesperante.

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