lunes, 12 de septiembre de 2016

Magia de escalón

Habla con todo lo que le rodea, es inevitable e innato en esta luna. "Hola casa, ¿qué tal cariño, me has echado de menos? Yo sí", dice cada vez que llega. "Adiós cariño, volveré, cuidate", dice al marcharse...porque ama cada uno de sus rincones, rincones que un día le susurraron: "soy tuyo, amémonos", no se resistió, aceptó gustosa el  provocador , insinuante y determinado susurro. Se dejó llevar como pocas veces, experimentando el placer que sólo un objeto como el hogar propio puede darte; sin embargo, hay un lugar en ese hogar,  cuyo susurro resuena de forma más intensa y diferente. Hay un escalón en la entrada que desde el comienzo se erigió en líder, además de susurrándole, invitándola a sentarse sobre él: "Ven querida, aquí estarás bien, reposa y medita sobre mí, también soy tuyo, disfrútame y permite que yo disfrute de tu calor..." ¡Ay, qué momentos, qué irrepetibles sensaciones, qué gusto al rozar los sueños, los proyectos, las ganas de vivir!. La paz.
De nuevo, entregada y llevada por una sugerencia irrechazable, goza del escalón vital, mientras piensa que quien lo ocupe ha de tener sinónimos sentires. En caso contrario, no podrá disponer del honor de compartirlo. Los objetos están cubiertos de magia. Este escalón se la ha apropiado y con ella consigue hacerla sentir, cuando se conjugan, que nada importa más allá de ese momento.