jueves, 21 de mayo de 2015

Sonrisa

Y esa luna sin cuartos, sin sombra, sin frío y sin calor llegó a dar en un lugar donde una sonrisa la aguardaba. Fue una sonrisa templada, cercana, casi cómplice que le transmitió más de lo que nuestra luna esperaba.

Ahora todo va en función de esa sonrisa, la luna se deja llevar por ella y se encuentra brillante y vital.
La primavera trajo  algo inesperado; mariposas que no solo revolotean por el espacio, también lo hacen por el espacio interior de nuestra luna.