miércoles, 9 de julio de 2014

Pena

Sentir lo menos posible, sufrir lo justo, pensar a ratos y cada vez más espaciado...sueña con alcanzar ese estado de ignorancia que sólo a pocos es concedido. O a muchos. Pero por ahora no a esta luna inquieta que no para de ver, sentir y oír aquello que no quiere. ¿No quiere? Si que quiere. Por querer le ocurre ésto. Si quiere. Y tiene lo que quiere. Aunque ahora suene a su lado la melodía que la envuelve en la hora de la pena.